Con voz y voto

Con voz y voto

Durante la crisis económica del año 2002 una agitación solidaria y de ayuda mutua comenzó a movilizar a vecinos y actores sociales para apalear la situación de emergencia generalizada que vivía el país. Florecieron las ollas populares en los barrios, se formaron comisiones de asistencia, diversos grupos realizaban actividades de apoyo escolar, los pequeños comercios colaboraban a pesar de que sus libretas estaban llenas de cifras en rojo. Uruguay se había convertido sin quererlo, en el escenario propicio para la organización popular solidaria.

La crisis pasó pero la sociedad quedó resentida y fisurada por la cantidad de uruguayos que habían emigrado, la deserción escolar (que había alcanzado sus máximos valores) y por un consenso casi general en atender de inmediato aquellas zonas que aún se mantenían vulnerables. En el año 2005 se creó el Ministerio de Desarrollo Social y se puso en práctica un Plan de Emergencia que otorgaba dinero a las familias en este tipo se situación, impulsándose con ello, acalorados debates sobre el asistencialismo superficial y la búsqueda de soluciones de fondo.

En los últimos años, en los que la educación parece ser la única solución de fondo donde una y otra vez confluyen los discursos, pareciera vislumbrarse un nuevo acercamiento de la gente a las organizaciones sociales. Pero esta vez, en este contexto, quizás sean otras las emergencias a las que se debiera estar atento. Sobre esto dialogamos con Gustavo Fernández, coordinador del centro social El Galpón de Corrales, que desde marzo de 1999 viene trabajando junto a los vecinos de Villa Española, buscando participación popular, la auto-organización del barrio y soluciones colectivas a las emergencias sociales a través de actividades de “asistencia participativa”

¿Qué es la asistencia participativa?

Es un nuevo concepto que fuimos descubriendo con la práctica. Siempre vimos con ojos críticos la práctica asistencialista. Lo que intentamos desde un principio fue buscar soluciones a las problemáticas y necesidades básicas insatisfechas, muchas de ellas de carácter urgente, pero tratando de generar participación de los involucrados, que la gente se organice.

¿Cómo se implementa en un centro social?

A diferencia de otros centros o comisiones vecinales, acá siempre se abrieron las puertas a la participación. De hecho, cuando arrancamos, mínimamente había cincuenta personas del barrio trabajando acá. En otros lugares, por su lógica de funcionamiento capaz que es muy institucionalizada, muy adscripta a la personería jurídica de cada lugar, los que dirigen, los que funcionan son las autoridades. Y nosotros, si bien tenemos personería jurídica, la forma de funcionamiento es horizontal y participativa, mediante asambleas y comisiones abiertas.

En estos 14 años, ¿En qué varió la problemática del barrio?

Siguen habiendo problemas. Quizás en esta coyuntura haya algunos más atendidos por las políticas sociales. De todos modos, nosotros consideramos que continúan. No suscribimos mucho estas políticas dado que solucionan superficialmente las cosas, bregamos más por las soluciones de fondo. Si no hay fuentes de trabajo, si no hay escuelas, educación, si no se atiende a la adolescencia de una forma integral, es difícil, por más planes de emergencia o jornales solidarios -que bienvenidos sean-, los problemas de fondo, no desaparecen.

Nosotros seguimos viendo bocas de pasta base, desintegración social, deserción escolar, seguimos viendo gente que viene al comedor, seguimos viendo indigencia. Es decir que falta mucho todavía. Por eso creemos que tenemos que seguir promoviendo formas alternativas de solucionar las emergencias sociales, siempre abriendo las puertas porque la gente no solamente tiene que solucionar sus problemas, sino que tiene que ser partícipe, los protagonistas de esa solución.
Algo que sí ha cambiado mucho en estos 14 años fue la participación. Previo al año 2005 en todas las organizaciones sociales había un auge de participación. Después, esto fue disminuyendo. Capaz que se debe a que como ganó el Frente Amplio, la gente se encierra un poco en la casa ya esperando lo que pueda dar el gobierno… Puede ser por eso o puede ser por otros motivos.

Lo cierto es que desde el 2005 hay un quiebre en la participación popular, que se nota también en los sindicatos, en los centros de estudiantes y en los barrios. Sin embargo, desde hace dos años se nota un afloramiento; empezó a sumarse gente de vuelta a las actividades.

En la búsqueda de soluciones de fondo a las problemáticas del barrio; ¿en qué sentido se trabaja?

Tenemos diversas áreas de trabajo. Todas tienen relación con las problemáticas más sentidas de la gente. Pero lejos de solucionar superficialmente las cuestiones, el horizonte que tenemos es que el centro social se coloque como una alternativa, como una referencia para la participación de la gente. No creemos en ningún avance social si no es con la gente, por eso nos avocamos a eso, a buscar formas de participación. En ese sentido estamos trabajando la comunicación, porque creemos que es muy importante que el barrio tenga su propia voz. También estamos trabajando en la educación. El cambio social viene si hay educación, formacióncapacitación.

Un proyecto de comunicación comunitaria – Barriada FM 96.7

El 15 de agosto de 1999 en el barrio Villa Española se pudo sintonizar por primera vez la señal de Barriada FM 96.7. Desde aquella primera emisión especial con motivo del día del niño, Barriada FM ha desarrollado una ardua tarea en pro de la democratización de los medios, a través de la radio comunicación comunitaria.

En la actualidad la programación de Barriada FM cubre las 24 horas del día y es de lo más variada. La misma cuenta con un informativo, un programa deportivo, coberturas periodísticas de eventos de interés, micros temáticos, programas pertenecientes a grupos de trabajadores y programas musicales de los más diversos estilos (rock, latina, popular, tropical, candombe, murga, salsa y oldies).
¿Cuáles son los criterios que establecen la programación de Barriada FM?
Nosotros pensamos que Barriada tiene que ser una radio plural, dirigirse a un amplio sector de la comunidad. Por eso tiene una diversidad, una pluralidad y tratamos que haya de todo.

¿Quiénes pueden participar de Barriada FM?

No es necesario ser profesional para sacar un programa. La radio intenta que participe la gente común. Se trata de brindar el acceso a la radio, comunicación a la gente que no tiene estudios en el tema. Hay vecinos que sacan programas, adolescentes, y estudiantes de comunicación.
Pero más allá de quien se acerca a plantear un programa, lo que hacemos es darles una serie de talleres. Lo primero que hacemos es un breve taller para mostrarles los aspectos básicos y después talleres de formación sobre radiodifusión comunitaria, operación y locución. Ya es una práctica permanente, es una política de la radio. Entendemos que la radio comunitaria si bien no es una radio comercial en chiquito, es otra cosa, una radio comunitaria que atiende los problemas del barrio y es participativa, no tiene porqué ser desprolija. Tratamos de salir en las mejores condiciones que se pueda, de cuidar los aspectos técnicos y que sea también, una radio agradable de escuchar.

¿Es posible escuchar Barriada FM on-line?

Hoy por hoy no. Queremos transmitir por Internet pero no tenemos. Tenemos un módem que utilizamos para comunicarnos vía e-mail con los oyentes pero no es posible subir la radio con esa herramienta. Todavía no estamos en condiciones.
Para este año proyectamos levantar la antena. Tenemos un permiso de hasta 30 metros, lo que estamos proyectando es tener una torre, porque ahora tenemos solo hasta los 12 metros. Queremos avanzar en ese sentido, porque eso va ampliar el alcance.

Un proyecto educativo

A principios del año 2009, tras percibir serias carencias educativas en los niños que asistían al merendero que en ese momento funcionaba en el Centro Social, un grupo de miembros de El Galpón de Corrales pusieron en marcha un proyecto de apoyo escolar. Pocos meses después esta iniciativa contó con el apoyo de Extensión universitaria, que hasta hoy continúa respaldándolo. Este fue el inicio y la concreción de un espacio de educación contra hegemónica, en el que los niños pueden expresarse, socializar y conocer experiencias nuevas con respecto a las que les ofrece su medio cotidiano.

El proyecto educativo de El Galpón de Corrales busca contribuir a la formación integral de los niños del barrio, a través de actividades artísticas, lúdicas, de lecto-escritura, salidas didácticas, etc. Todas estas acciones son pensadas desde una perspectiva educativa y potenciadora de los propios conocimientos, habilidades e intereses de los niños. A través del proyecto educativo también se intenta promover y fomentar valores de solidaridad, cooperativismo, ayuda mutua y autogestión.
Los responsables de llevar este proyecto adelante son los propios vecinos del barrio, además de jóvenes estudiantes de diversas áreas como sociología, trabajo social, letras y economía.
Sería bueno que este tipo de iniciativas que aparecen de forma aislada en los barrios montevideanos, (que reconocen el carácter urgente de la educación y de la voz propia), tuvieran la visibilidad suficiente para tranquilizar al ciudadano preocupado por la actual “crisis de valores” en nuestra sociedad.

En El Galpón de Corrales, ubicado en Cno. Corrales 3041, también funciona la Biblioteca Popular “Perez-Duarte”, un comedor popular, se edita el boletín de prensa barrial “La Fragua”, Es la sede de la Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos y se dictan diversos talleres artísticos. La información del Centro Social y sus actividades está disponible en el blog y puede solicitarse vía e-mail.

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